Aunque la jura de nuevas/os matriculadas/os es un acto que habitualmente tiene una trascendencia destacada para la vida institucional y, por supuesto, de las/os profesionales que se encuentran así ante la posibilidad de iniciarse en el ejercicio de la actividad, el que se celebró en el Colegio de Abogados del Departamento Judicial Trenque Lauquen (CADJTL) el miércoles pasado fue especial en todo sentido: se trató del primer encuentro presencial desde marzo de 2020, cuando comenzó la pandemia de Covid-19, a la fecha, lapso de veinte meses durante el cual los abrazos y la calidez característicos de estos encuentros en el Salón Auditorio debieron ser reemplazados por la celebración  virtual a través de la plataforma Zoom.

Quienes tuvieron el privilegio de volver un poco al pasado para retomar la tradición de las juras presenciales fueron María Agostina Beltramone, de Emilio Bunge; Nadia Estefanía Esquivel, de Pehuajó; y Nahuel Mónaco, de Pellegrini, que quedaron inscriptos en el Tomo VII del libro de matrícula.

El acto fue encabezado por el Presidente del CADJTL, Dr. Hugo David Palomeque, y estuvo acompañado por el Secretario, Dr. Pablo Pergolani; el Prosecretario, Dr. Mario Martín; y el Tesorero, Dr. Felipe Arrastúa; además del Secretario Institucional, Dr. Cristian Crespo, y de familiares y amigos de las dos abogadas y el abogado que prestaron luego juramento.

“Siempre uno destaca que es muy importante este acto, me parece que todos alcanzamos a ver su trascendencia, pero este de hoy creo que tiene una importancia única, porque es el primero presencial por la pandemia, y es algo que siempre acostumbramos a hacer y que se hace en la mayoría de los departamentos judiciales, pero debido a la pandemia en marzo de 2020, tuvimos un receso en el que no tomamos jura y después empezamos a hacerlo en forma virtual”, recordó el Dr. Palomeque.

Si bien el Presidente del Colegio consideró que “la virtualidad llegó para quedarse” y aventuró que seguramente continuarán realizándose reuniones con esa modalidad, no dudó en resaltar que “la proximidad, la calidez y la camaradería” que se vive en las actividades presenciales, “hacen que se sienta algo distinto”.

“Es un honor para nosotros y nos llena de alegría poder incorporar nuevos colegas a la matrícula, y es importante además por varias razones, porque estamos cumpliendo con la ley y porque al incorporar gente nueva se asegura la permanencia de esto, que es la colegiación, le da continuidad”, explicó.

El Dr. Palomeque reflexionó acerca de la figura del abogado en la sociedad: “El abogado no es ni más ni menos que quien tiene que defender los derechos individuales de las personas, hacerlos valer, pero también hacer respetar los derechos generales; es aquel que busca acompañar a todo justiciable que, de alguna forma, ve vulnerados sus derechos, y también acompañar a la sociedad cuando observa que se vulneran los derechos colectivos”.

“Uno es abogado toda la vida porque tiene los principios rectores de la abogacía y estoy seguro que en poco tiempo se van a sentir honrados de ser abogados”, agregó el Dr. Palomeque, para enfatizar que la abogacía “es una carrera hermosa en la que se cosechan amigos y también adversarios”, pero rápidamente aclaró que según su punto de vista “el abogado del otro lado no es un enemigo sino un adversario con el que en una contienda legal cada uno defenderá los derechos de su cliente, pero eso no quiere decir que la confrontación saldrá fuera del ámbito del debate jurídico y del planteo de un expediente para trasladarse a otros escenarios dela vida”.

El Dr. Palomeque les instó a desempeñar la actividad “con honestidad, honradez, ética y moral”, no vaciló en reiterar que deben sentir que “es un orgullo ser abogados” y les pidió que a partir de ahora “se acerquen al Colegio para charlar y tomar un café con los colegas, encontrar un ámbito de pertenencia y saber que aquí también se defiende la colegiación porque nosotros tenemos derechos gremiales que defender”.