El Colegio de Abogados del Departamento Judicial Trenque Lauquen, encabezado por su Presidente, Dr. Hugo David Palomeque, realizó hoy, Día del Abogado, un acto en el cementerio para recordar a todos los colegiados fallecidos, sintetizando el homenaje en la figura del Dr. Hugo Fernández Quintana.

El acto se realizó en el cenotafio, adonde se colocó una ofrenda floral,  y asistieron los Dres. Felipe Arrastúa y María Alicia Arena, Tesorero y Protesorera del CADJTL; los ex Presidentes Julio César Jonas (actualmente es Vicepresidente del Tribunal de Disciplina) y Luis Llamedo; el Director de la Caja de Previsión Social de Abogados de la Provincia de Buenos Aires, Alberto Eduardo Chazarreta; Víctor Hugo Rojas Centurión, Rodolfo Rivera, Santiago González y el Secretario Institucional, Cristian Crespo.    

También concurrieron familiares del Dr. Fernández Quintana: su esposa, Isabel; una de sus hijas, la Dra. Claudia Fernández Quintana; y dos de sus nietos, Dolores y Tomás.

“Venimos a rendirle homenaje a todos los abogados que hoy no están con nosotros pero que nos acompañaron, nos acompañan y nos dejaron un legado, un camino”, comenzó diciendo el Dr. Palomeque, quien resaltó la importancia de que las instituciones, como los pueblos, tengan memoria para no fracasar en el futuro: “Nosotros, en este colegio de abogados departamental siempre tratamos de honrar a nuestros colegas, a aquellos que nos precedieron en la función y en el ejercicio de la profesión”.

Después de hacer hincapié en que el acto tenía por finalidad recordar, sin excepción, “a todos los profesionales con los que compartimos el ejercicio de la abogacía, y con muchos también la colegiación”, el Dr. Palomeque se detuvo en la figura del Dr. Fernández Quintana, “un colega que ha partido este año y tuvo una larga trayectoria en el Departamento Judicial Trenque Lauquen”.

Destacó su condición de prestigioso abogado del foro y de cofundador del CADJTL, y mencionó también su desempeño en la Federación Argentina de Colegios de Abogados “en momentos donde la Argentina no era tan fácil, con distancias complicadas a recorrer y magra disponibilidad de fondos, por lo que se hacía todo con muchísima vocación”, pero remarcó fundamentalmente una virtud que, a su criterio, estaba por encima de todas las demás: “Su gran sentido de familia”. “Quizás eso hizo que dos de sus hijas estudiaran abogacía”, reflexionó.

El Dr. Palomeque concluyó el homenaje deseando que “nuestro colegio siga los lineamientos de estos hombres, que los tenga siempre en el recuerdo, porque cuando uno debe tomar decisiones, son ejemplos que sirven y mucho”.