La abogacía de todo el país homenajea hoy al Dr. Juan Bautista Alberdi, abogado, jurista, economista, político, estadista, diplomático, diputado, escritor y músico argentino, cuyos ideales nos inspiran cada día a revalidar nuestro compromiso de lucha por el imperio del derecho, la justicia, la libertad y la igualdad.

Nosotros, los Abogados y Abogadas, además de ser parte de esta tan ansiada organización republicana, tenemos en nuestras manos el amparo de los valores esenciales de la misma, el resguardo constante de los principios básicos y la defensa de las garantías y derechos.

 “Una abogada o un abogado hoy, es alguien comprometido con su tiempo y su comunidad. No le es ajena la injusticia, el maltrato, el abuso, la limitación del Estado de Derecho y fundamentalmente debe hacer accesible el derecho a quienes son más débiles dentro de una comunidad”, dice y nos invita a reflexionar el Dr. Carlos Andreucci.

Es una realidad innegable que la prestación del servicio de justicia está en crisis ante las falencias que presenta el Estado en el cumplimiento de esta misión. Se plantea, de tal modo, un problema que es necesario solucionar a la brevedad en virtud de la trascendencia de las cuestiones comprometidas.

La falta de acceso a la justicia y de asistencia legal socava la confianza del público en las instituciones gubernamentales, en la justicia y en la democracia.

En la Provincia de Buenos Aires, el Colegio de Abogados fue convocado por el Poder Ejecutivo para participar activamente de los cambios que se propugnan, y allí fuimos, con la firme convicción de que los beneficios que produce en la sociedad un sistema procesal ágil, rápido y barato son realmente muchos. Porque permitirán mejorar la calidad de vida de los ciudadanos que así sentirán y sabrán que poseen un sistema judicial que tutela en forma eficiente sus derechos, y genera, asimismo, un efecto económico favorable al eliminar las externalidades económicas que en la actualidad provoca el ineficiente proceso judicial que poseemos; recordando, a la vez, que la tutela jurisdiccional eficaz es un elemento disuasivo de la transgresión, con todo lo que ello significa.

La tarea fue, es y seguirá siendo ardua. La colegiación participó y participa hoy en la mayoría de los proyectos:

* Puesta en práctica del proceso de oralidad en la justicia Civil y Comercial.

* Reglamentación y puesta en marcha del expediente electrónico.

* Reforma a la Ley de Procedimiento Laboral.

* Reforma al Código Procesal Civil y Comercial.

* Reforma a la ley del Consejo de la Magistratura de la Provincia.

* Modificación de las leyes de Mediación y de Abogado del Niño, entre otros.

 En todos los ámbitos donde ha sido parte, el Colegio de Abogados de la Provincia dejó en claro que la utilización de premisas como “eficiencia” o “rapidez” puede llevar al error de considerar que el problema de administración de justicia en el territorio bonaerense es sólo una cuestión cuantitativa. Tremendo yerro. De nada serviría poseer la resolución rápida de un conflicto si en el mismo no se respetan las reglas del debido proceso, vulnerando los derechos constitucionales de los justiciables, siendo éste el verdadero quid de la cuestión: Poseer procesos ágiles, rápidos y baratos que aseguren el cumplimiento de la totalidad de los derechos de las partes, garantizando una eficiente tutela jurisdiccional.

Entonces, si queremos llevar adelante una exitosa reforma del proceso judicial, la misma debe contar con la participación y compromiso de todos los actores, ser íntegra y sistemática, para lo cual no debemos dejar de lado una cuestión fundamental, que es el eficaz acceso a la Justicia, dispuesto en el art.15 de la Constitución Provincial.

Los Colegios de Abogados cumplen un rol decisivo en la asistencia ciudadana y de los colegas para encauzar dentro de la ley y del derecho los conflictos surgidos, evitando así la justicia por mano propia. Porque como nos decía Alberdi, «El derecho es una necesidad fundamental de la naturaleza”.